Prefieren a Goku, Naruto e Inuyasha.
El Otaku en Venezuela ¿Fanatismo Inocente o Transculturización
Salvaje?
Por Lyan Peñaloza C.I.:18.154.096
Entre convenciones y reuniones, se presentan a los
“Otakus” en nuestro entorno social juvenil. Este grupo en si son fanático de
las producciones venidas del Lejano Oriente, mayormente de Japón y Corea. Para
entender más el concepto de Otaku, se entender de donde surge la palabra, esta
a su vez sale del Japón y son las personas que tiene una afinidad sobre
cualquier campo, ya sea música, cocina, libros, artes, etc. También hay que
explicar que el termino es muy mal visto en esta nación, debido que usa de
forma burlona u ofensiva para los jóvenes y adultos.
El Otaku no solo es ser fanático del anime y el manga
japonés, además de esto se muestra otra conducta que expresan este a la
sociedad; los Cosplays, son las personas
que se visten y actúan como sus personajes favoritos. La misma se presenta en
convenciones organizadas para los otakus, el cosplayers se viste y actúa igual
al personaje que le guste y pretendiendo ser el centro de la atención del
público debido a su creatividad en la elaboración de su traje y de lo bien
actuado. Este grupo no solo se limita a los animes y mangas, también a juegos
de videos, películas, comics y hasta personajes imaginados por ellos mismo.
En Venezuela, comienzan a surgir los primeros Otaku a
mediados de los 90 y el siglo XXI; la transmisión de programas japoneses en las
televisoras venezolanas ayudo a la formación de estos, esto a su vez logra
crear fuertes vínculos entré el joven y el anime o manga tan fuerte que ni el
tiempo lo destruye. Un ejemplo de estos fue:
- Mazinger Z, la historia de un robot gigante que combate los villanos que buscan conquistar el mundo. Fue transmitida en Venezuela los años 70 y 80.
- Candy Candy, la historia de una huérfana y sus desventuras a lo largo de su vida. Transmitida en los 70 y 80
- Dragón Ball y sus continuaciones Dragón Ball Z y Dragón Ball GT, que cuenta la historia de Goku descendiente de una raza alienígena llamada los Saigagines (Kakaroto, su nombre en saigagin), el mismo fue en enviado de bebe para conquistar el planeta, pero ayuda a evitar su destrucción y conquista de otras fuerzas. Estas fueron transmitidas en 1986, 1989 y 1996.
- Samurái X, las aventuras de un samurái vagabundo que lucha por los necesitados en el Japón de 1880. Fue transmitida en los 90.
- Neón Génesis Evangelion, con el trasfondo de un mundo luego del apocalipsis en el año 2015 y la posible destrucción traída de los ángeles (seres venidos del espacio), la humanidad crea robots manejados por jóvenes seleccionados para evitar la amenaza. Fue transmitida en Venezuela en los años 90.
- Sailor moon, una joven distraída y algo tonta es descendiente de una dinastía que gobernaba la luna. Usando sus poderes ella y sus amigas derrotan a los villanos que la buscan para eliminar. Su transmisión en el país fue en los 90.
- Naruto, las aventuras de un joven ninja que busca ser reconocido en su hogar, se enfrenta contra los enemigos y villanos de su hogar y en el camino hace amistades. Fue transmitida en inicios del siglo XXI y aun continua transmitiéndose.
Estas son parte de algunas de los animes que lograron
engancharse en los jóvenes venezolanos entre los años 80, 90 y el siglo XXI.
Pasan de un mero entretenimiento para
jóvenes a ser parte de sus vidas, tanto así que les preguntamos sobre uno de
estos animes a personas de mayores de 40 años, lo recordaran y de paso cantaran
las canciones de entradas de dichos programas. Viendo esto, se formula la siguiente pregunta. El ser otaku en
Venezuela es ¿una amenaza a la cultura propia o solo es una mera forma de
expresión?
Otakus,
¿Amenaza o Libre Expresión?
De un reportaje publicado en Ciudad CCS, del martes 17
de enero de 2012 sobre las tribus urbanas, el joven Wilder Perozo responde: “Es Sentirse cómodo en un ambiente en el que
la gente comparte tu mismo Gusto”. Para entender mejor si son amenazas o
no, se debe entender principalmente ¿Que son estos grupos?
Las Tribus Urbanas, según el filosofo francés Michel
Maffesoli en 1990 y utiliza el termino, se consideradas micro sociedades que se
encuentran ancladas en la sociedad preestablecidas. Estas a su vez crean un
mismo patrón de conducta en el cual solo ellos pueden usar y se comunican entre
si; las tribus busca una nueva forma de sociabilidad que el sistema imperante
no les muestra. El crear y buscar una forma nueva de expresarse ya sea en el
lenguaje, la ropa y la estética, caen en la comercialización de su forma de
ser.
La Lic. Elimar Bello, profesora de Comunicación Social
en la U.B.V. explica: "... son una forma de libre expresión de los jóvenes
y no tan jóvenes. A mi no me parece que sea ningún tipo de amenaza, de hecho
cada joven tiene el derecho pleno de expresarse de las diferentes maneras que
pueda".
Para algunos estudiantes el ser Otaku es beneficioso
para ellos, debido que es una forma segura de aprender mas sobre el Japón, como
lo dice la estudiante de Gestión Ambiental Yessica Orta: “Somos un grupo de jóvenes
que estamos animados con los mangas, de ahí aprendemos una que otra palabra en japonés”.
En otro punto neutral del asunto, la estudiante Génesis
Martínez de Comunicación Social, hace hincapié en porqué nuestra juventud busca
otras formas de expresarse además de nuestra cultura, comenta: “... adoptan
a esta cultura de los animes quizás porque en la cultura venezolana no
encuentran esa parte que los inspire a ellos quedarse...”
Para otros el anime se muestra como un impedimento
para la cultura nacional, Carlos Gamarra, estudiante de Gestión Ambiental, en
cambio, está en contra del Otaku y
afirma que: “como todos son personajes transculturizados, que saben mas de
la cultura de otros países que del suyo...”. Dejando mostrar que aunque
sean forma de expresión juveniles para escapar de la sociedad establecida,
siguen siendo parte de la cultura de otras naciones que están lejos de nuestro acontecer
social y cultura.
Caer
o Dejarse en las Garras del Consumismo
Como producto comunicacional nos muestra diferentes puntos de vista de la cultura en donde se realizo, ya sea en Japón o en otra parte del mundo. Los mismos son vendidos en tiendas especializadas, donde se encuentra entre películas, doramas (novelas-gráficas), mangas, comics, juguetes, artículos de colección y ropa; también son puntos de información para convenciones y reuniones sobre el tema.
Las convenciones son otro lugar de compra-venta de
productos basados en el manga, el anime, comics no-japonés, videojuegos y
parafernalia; a diferencia de las tiendas los precios de estos productos pueden
llegar al doble de una tienda común. Para relacionarlo, un anime de cualquier
tipo, en una tienda cuesta entre 10 a 12 Bs.F.; y e las convenciones, el mismo
producto, llega a rondar a los 20 a 30 Bs.F.
El no dejarse caer por el consumismo nos conduce a buscar
otras alternativas para buscar anime, las páginas donde se encuentran la mayoría
de las series catalogadas según su contenido, en su idioma original o en
español.
Futuro, consecuencias o bendiciones del ser Otaku
Cultura ajena que hace olvidar nuestras raíces o forma nueva en que los jóvenes se expresen con libertad. La juventud como etapa de la vida para experimentar e interrelacionarse con otras personas, no los confina, destina), en un camino a seguir. La necesidad de expresarse es importante que todo lo establecido, el seguir tendencia o estilos ajenos puede ser perjudicial, pero el combinar parte de una cultura con la propia daría como resultado a nuevas experiencias comunicacionales.
Pueden tomarse como ejemplo, el uso de los comics en
resaltar los hechos históricos de un país.
En la actualidad se usan las imágenes de los libertadores de América
Latina desde los guerreros indígenas (Guaicaipuro hasta Pacha-cuti), pasando
por los procedes de América (de Miranda, Bolívar, Sucre, Artigas, San Martin y Martí)
hasta los personajes revolucionarios del continente (Zapata, Che Guevara, Chávez);
estos personajes se combinan con la cultura de los animes y da como resultado
una mayor presencia de las ideas de
estos héroes y personajes relevantes en las nuevas generaciones.